El Italiano | Our Story
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“De cómo recorrimos 5.000 km en Italia en 15 días y 25 años después de hacer una Erasmus en Bérgamo, montar los mejores italianos de Madrid, hacer trenzas de mozzarela en Salerno e importar en avión Salumis de la Costa Amalfitana ahora tenemos muy claro que si volviéramos a nacer, nos gustaría ser italianos.”

Llevamos 25 años pensando en italiano. No sabemos quien tiene la culpa, hay teorías que apuntan al hecho que nuestros padres pasaran su luna de miel a Venecia. Pero la teoría con mas fuerza es que fuimos unos de los primeros privilegiados en recibir unaBeca Erasmus en el 89 en Bergamo. Llegamos en tren a Milano Centrale y no fuimos capaces de hacernos entender con el que vendía los billetes hasta Bergamo. 19 añitos y mucha melena. Descubrimos los ristrettos, los paninnis, los gelatos, el parmiggiano, lapizza al taglio, la polenta, el gorgonzola, la mozzarella, la pasta al dente, la pasta al forno y la crema de caffe, el Lago de Garda y que Venecia es bonita hasta cuando vas sin amor a tu lado. La pasión italiana hay que vivirla porque uno después se siente mas vivo. Poco a poco fuimos dominando la lengua, descubriendo sus secretos y conociendo un montón de historias y su pasión por comer rico alrededor de una mesa. Se lo toman de otra manera, incluso en la universidad eran los únicos de todos los europeos que comíanprimero, segundo y postre. Cuando empezamos a estudiar Hostelería en Suiza, conocimos a Guido. Y nos cambió la vida. Hijo de una de las más famosas cocineras y bodegueras de Italia, Lorenza de Medici, con 22 libros a sus espaldas. Y ahí empezó el amor. Nos invito 4 días a una abadía del siglo XI en mitad de la Toscana y nos empezó a cocinar platos y mas platos. Y nos dimos cuenta que 9 siglos haciendo las cosas tienen mucho sentido. Frescos del siglo 17 en el comedor con risottos al limone, pollos con romero, gnochis de espinacas, bolognesas con parmiggiano nos hicieron ver las cosas de otra manera y a partir de ahí empezamos a investigar más en la cocina italiana.

En el 99 con nuestro tocayo y amigo Carlos Nuñez y la ayuda de Guido, creamos nuestro primer sueño a la italiana y pusimos en marcha dos restaurantes italianos. Uno superfashion, que fue el primer proyecto de Germán Álvarez recién salido de la escuela: el mylola con Pepe Barroso y otro de barrio que se llamaba il vicino. Así empezamos a enredar en el mundo del restaurante italiano.

cocina-larga

En 2001 Plácido Arango García-Urtiaga  nos contrató para dirigir los mejores restaurantes italianos que su padre abrió en el Madrid de los años 70. Nunca cesaremos de agradecer esta alternativa que nos dió el Grupo VIP´S.

Tattaglia, Lucca, Rugantino, Paparrazi y Bice ahí es nada! Tuvimos que hacer un master intensivo porque lo que sabíamos no era suficiente! Nos compramos todos los libros del mundo y nuestro jefe nos dijo que teníamos que comer en los mejores italianos del mundo y empezamos por el Harry´s Bar de Venecia y los del momento que siguen siendo los top de Londres, Locanda Locatelli y Cecconis. Aprendimos de lo lindo.

En 2003 nos fuimos a la feria de Slow Food en Turin que acababa de empezar y conocimos a los productores pequeños italianos. Nos recorrimos Torino y Venecia volvimos cargados de pilas para empezar a retocar esos restaurantes. En Madrid junto con Giorgio Baldar en Bice empezamos a hacer jornadas de producto y trajimos de todo; trufa blanca, balsámicos antiguos, aceites toscanos, carpaccios calientes, trufa negra en enero, atún siciliano, pastas frescas hechas a mano, risottos de la peralimonera, fotos de la dolce vita y Bice se convirtió en uno de esos restaurantes italianos que se comía rico rico. Rugantino, Paparazzi, Tattaglia y Lucca con Benito Garcia al frente consiguió que fueran esos restaurantes italianos que no fallaban nunca y nosotros aprendimos con el que había que hacerlo muy bien los 365 días del año, que no bastaba con cocinar un plato muy rico un solo día.

Slow Food nos pareció la bomba así que 11 años después hemos vuelto a la feria, hemos probado, catado y conocido a más de 35 productores italianos y nos hemos hecho importadores para poder tener en Santander lo mejor de Italia. Nos hemos recorrido después de conocerles en la feria toda Italia, de punta a punta, desde Torinopasando por Bologna, Roma, Nápoles, la Costa Amalfitana, Campania, Basilicata y laPuglia hasta el mismo tacón del mapa. 5.000 km en 15 días Hemos estado en sus pequeñas fábricas, granjas y hemos visto como hacen esas trenzas de mozzarella a la vera de las montañas.

Luego tenemos la suerte de tener a nosotros a Matías, el jefe de cocina italiano/argentino porque tiene los dos pasaportes. Llevamos 10 años trabajando y cocinando juntos y nos entendemos de lo lindo, porque tenemos la misma afición: comer rico.

Matias trabajo en los mejores restaurantes italianos de buenos aires, de Miami y en el mas famoso de Mónaco, el Saliere, donde se concentran todos los que son alguien enMontecarlo. Tiene un don con las sartenes y saltea pastas como los ángeles. Y tenemos un equipo de otros 6 cocineros y entre todos esperamos que os guste el italiano.

Carlos.

“De cómo recorrimos 5.000 km en Italia en 15 días y 25 años después de hacer una Erasmus en Bérgamo, montar los mejores italianos de Madrid, hacer trenzas de mozzarela en Salerno e importar en avión Salumis de la Costa Amalfitana ahora tenemos muy claro que si volviéramos a nacer, nos gustaría ser italianos.”

Llevamos 25 años pensando en italiano. No sabemos quien tiene la culpa, hay teorías que apuntan al hecho que nuestros padres pasaran su luna de miel a Venecia. Pero la teoría con mas fuerza es que fuimos unos de los primeros privilegiados en recibir unaBeca Erasmus en el 89 en Bergamo. Llegamos en tren a Milano Centrale y no fuimos capaces de hacernos entender con el que vendía los billetes hasta Bergamo. 19 añitos y mucha melena. Descubrimos los ristrettos, los paninnis, los gelatos, el parmiggiano, lapizza al taglio, la polenta, el gorgonzola, la mozzarella, la pasta al dente, la pasta al forno y la crema de caffe, el Lago de Garda y que Venecia es bonita hasta cuando vas sin amor a tu lado. La pasión italiana hay que vivirla porque uno después se siente mas vivo. Poco a poco fuimos dominando la lengua, descubriendo sus secretos y conociendo un montón de historias y su pasión por comer rico alrededor de una mesa. Se lo toman de otra manera, incluso en la universidad eran los únicos de todos los europeos que comíanprimero, segundo y postre. Cuando empezamos a estudiar Hostelería en Suiza, conocimos a Guido. Y nos cambió la vida. Hijo de una de las más famosas cocineras y bodegueras de Italia, Lorenza de Medici, con 22 libros a sus espaldas. Y ahí empezó el amor. Nos invito 4 días a una abadía del siglo XI en mitad de la Toscana y nos empezó a cocinar platos y mas platos. Y nos dimos cuenta que 9 siglos haciendo las cosas tienen mucho sentido. Frescos del siglo 17 en el comedor con risottos al limone, pollos con romero, gnochis de espinacas, bolognesas con parmiggiano nos hicieron ver las cosas de otra manera y a partir de ahí empezamos a investigar más en la cocina italiana.

En el 99 con nuestro tocayo y amigo Carlos Nuñez y la ayuda de Guido, creamos nuestro primer sueño a la italiana y pusimos en marcha dos restaurantes italianos. Uno superfashion, que fue el primer proyecto de Germán Álvarez recién salido de la escuela: el mylola con Pepe Barroso y otro de barrio que se llamaba il vicino. Así empezamos a enredar en el mundo del restaurante italiano.

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Tattaglia, Lucca, Rugantino, Paparrazi y Bice ahí es nada! Tuvimos que hacer un master intensivo porque lo que sabíamos no era suficiente! Nos compramos todos los libros del mundo y nuestro jefe nos dijo que teníamos que comer en los mejores italianos del mundo y empezamos por el Harry´s Bar de Venecia y los del momento que siguen siendo los top de Londres, Locanda Locatelli y Cecconis. Aprendimos de lo lindo.

En 2003 nos fuimos a la feria de Slow Food en Turin que acababa de empezar y conocimos a los productores pequeños italianos. Nos recorrimos Torino y Venecia volvimos cargados de pilas para empezar a retocar esos restaurantes. En Madrid junto con Giorgio Baldar en Bice empezamos a hacer jornadas de producto y trajimos de todo; trufa blanca, balsámicos antiguos, aceites toscanos, carpaccios calientes, trufa negra en enero, atún siciliano, pastas frescas hechas a mano, risottos de la peralimonera, fotos de la dolce vita y Bice se convirtió en uno de esos restaurantes italianos que se comía rico rico. Rugantino, Paparazzi, Tattaglia y Lucca con Benito Garcia al frente consiguió que fueran esos restaurantes italianos que no fallaban nunca y nosotros aprendimos con el que había que hacerlo muy bien los 365 días del año, que no bastaba con cocinar un plato muy rico un solo día.

Slow Food nos pareció la bomba así que 11 años después hemos vuelto a la feria, hemos probado, catado y conocido a más de 35 productores italianos y nos hemos hecho importadores para poder tener en Santander lo mejor de Italia. Nos hemos recorrido después de conocerles en la feria toda Italia, de punta a punta, desde Torinopasando por Bologna, Roma, Nápoles, la Costa Amalfitana, Campania, Basilicata y laPuglia hasta el mismo tacón del mapa. 5.000 km en 15 días Hemos estado en sus pequeñas fábricas, granjas y hemos visto como hacen esas trenzas de mozzarella a la vera de las montañas.

Luego tenemos la suerte de tener a nosotros a Matías, el jefe de cocina italiano/argentino porque tiene los dos pasaportes. Llevamos 10 años trabajando y cocinando juntos y nos entendemos de lo lindo, porque tenemos la misma afición: comer rico.

Matias trabajo en los mejores restaurantes italianos de buenos aires, de Miami y en el mas famoso de Mónaco, el Saliere, donde se concentran todos los que son alguien enMontecarlo. Tiene un don con las sartenes y saltea pastas como los ángeles. Y tenemos un equipo de otros 6 cocineros y entre todos esperamos que os guste el italiano.

Carlos.